Una buena coordinación entre los equipos de Educación y Salud, la formación inicial y continua de los docentes para educar en contextos de enfermedad y el apropiado acompañamiento en el proceso de retorno de los estudiantes a los establecimientos de origen fueron algunos de los desafíos abordados por los representantes de distintos países del continente en el marco del congreso por los 20 años de trabajo de la Red latinoamericana y del caribe por el derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes hospitalizados o en tratamiento (Redlaceh).
La actividad contó con la presencia de la ministra de Salud, May Chomali, y de la jefa de la División de Educación General, Magdalena Plant, quienes destacaron la relevancia que tiene proceso educativo en la recuperación física y mental de los estudiantes.
“Ellos se sienten personas, hacen comunidad dentro del hospital y eso obviamente que es un aporte a su curación, su sanación y estamos muy contentos de ser parte de este proceso. Sabemos que puede no ser tan fácil para los hospitales, pero no cabe ninguna duda que las experiencias que tienen ya nuestros hospitales han sido tremendamente valiosas y como área de salud vamos a seguir trabajando con el Ministerio de Educación para que las normativas lo que hagan es apoyar esta iniciativa y no ser una piedra de tope”, destacó la ministra de Salud.
Por su parte, la jefa de la DEG sostuvo que la educación hospitalaria “permite preservar las trayectorias educativas y asegurar que cada niño aprenda, avance y se desarrolle al máximo, incluso estando en una situación de enfermedad”, a la vez que destacó que actualmente funcionan en el país 83 escuelas y aulas ubicadas en recintos de salud. Estas entregan atención en sala de clases, en salas de hospitalización y, en algunos casos, atención domiciliaria.
Por su parte, la presidenta de Redlaceh, Sylvia Riquelme, explicó que se ha avanzado en el desarrollo de la educación de los niños hospitalizados o en tratamiento -en 10 años, las escuelas hospitalarias pasaron de 1.000 a 1.500 aproximadamente en la región-, pero aún falta que los países latinoamericanos regulen esta modalidad de enseñanza y se pueda contar con datos comparables a nivel internacional.